miércoles, 7 de diciembre de 2011

In - Actividad

Quiero perder la consciencia de mí misma.
Hacerlo durante tanto tiempo que consiga olvidarlo todo y a todos.
Que al volver en mí esté tan desconcertada que solo pueda sonreír al recordar lo que acabe de hacer.

Esta triste necesidad de algo de cafeína en tu vida, que bebes con avidez para llenarte de vitalidad durante unas horas… aun sabiendo que al tiempo todo se esfuma…

El problema viene cuando no encuentras nada que te de algo de energía, fuerzas para seguir adelante.

Sigues sumida en algo de lo que te da pereza salir, agradeces los intentos de sacarte una sonrisa, pero no puedes más…

Imágenes diluídas por el tiempo

Dar siempre una imagen difuminada de mi realidad.
Aparentar… ya no tengo fuerzas para seguir haciéndolo. Se me escapan entre los dedos sin poder evitarlo…

Noto como las barreras que tanto me costaron forjar se van consumiendo a una velocidad alarmante.
Salen a relucir sentimientos guardados profundamente, con sumo cuidado…

Y esto me asusta, porque no estoy segura de si me pasa sólo con vosotros, a los que no tengo nada que ocultar, o me está pasando con todos…

¿Quién abrió esta puerta? Porque lo ha hecho sin permiso alguno… y no me siento preparada para afrontar todo esto.

“Llama antes de entrar”, se suele decir. Pues nada, no te cortes, ni llames ni preguntes. Adelante, pasa y llévatelo todo por delante.